¡Un invento espeluznante! Los científicos están desarrollando un robot con PELOS electrónicos que imitan el tacto natural de la piel humana
- El sistema utiliza un sistema de sensor de magnetorresistencia anisotrópica (AMR)
- Este sistema puede determinar con precisión los cambios en los campos magnéticos.
- Los pelos en la superficie están vinculados a los sensores, que pueden detectar el tacto.
- La piel electrónica podría usarse para hacer robots humanoides más realistas
La idea de un robot con brazos peludos puede sonar como un concepto de la última superproducción de ciencia ficción.
Pero el extraño invento pronto podría convertirse en realidad, ya que los científicos han dado un gran paso adelante en el desarrollo de una piel electrónica con pelos artificiales integrados.
Los pelos permiten un «toque natural» y nos permiten detectar diferentes sensaciones, como rugosidad y suavidad, así como la dirección de donde proviene el toque.
Investigadores de la Universidad Tecnológica de Chemnitz dicen que la ‘piel electrónica’ podría tener una variedad de usos en el futuro, incluido el reemplazo de piel para humanos y piel artificial para robots humanoides.
Los científicos han dado un gran paso adelante en el desarrollo de una piel electrónica con pelos artificiales integrados
Investigadores de la Universidad Tecnológica de Chemnitz dicen que la ‘piel electrónica’ podría tener una variedad de usos en el futuro, incluido el reemplazo de piel para humanos y piel artificial para robots humanoides.
Si bien los sistemas electrónicos de piel se han desarrollado anteriormente, estos carecían de la capacidad de percibir el tacto natural.
Para contrarrestar este problema, el equipo de investigación se propuso desarrollar una piel electrónica con pelos artificiales integrados.
Christian Becker, primer autor del estudio, dijo: «Nuestro enfoque permite una disposición espacial precisa de elementos sensores funcionales en 3D que se pueden producir en masa en un proceso de fabricación paralelo».
«Estos sistemas de sensores son extremadamente difíciles de generar mediante métodos de fabricación microelectrónicos establecidos».
El sistema utiliza un sistema de sensor de magnetorresistencia anisotrópica (AMR), que puede determinar con precisión los cambios en los campos magnéticos.
Los sensores AMR se utilizan actualmente como sensores de velocidad en los automóviles, para determinar la posición y el ángulo de los componentes móviles.
Los investigadores utilizaron un ‘proceso de microorigami’ para plegar estos sensores en estructuras 3D, lo que permitió colocar más sensores en un espacio pequeño.
A continuación, la estructura de microorigami 3D se integró en una única matriz activa, donde un circuito microelectrónico podía leer cada sensor AMR individual.
El sistema utiliza un sistema de sensor de magnetorresistencia anisotrópica (AMR) (representado en amarillo), que puede determinar con precisión los cambios en los campos magnéticos.
«La combinación de sensores magnéticos de matriz activa con arquitecturas de microorigami autoensamblables es un enfoque completamente nuevo para miniaturizar e integrar sistemas de detección 3D de alta resolución», dijo el Dr. Daniil Karnaushenko, coautor del estudio.
El equipo ahora ha integrado el sistema de sensores con pelos finos enraizados magnéticamente en una piel electrónica hecha de un material elastomérico.
Cuando se tocan los pelos, los sensores subyacentes pueden registrar el movimiento, así como la dirección exacta de la que proviene, al igual que en la piel humana real.
Cuando se tocan los pelos, los sensores subyacentes pueden registrar el movimiento, así como la dirección exacta de la que proviene, al igual que en la piel humana real.
Los investigadores creen que la piel electrónica podría tener una variedad de usos importantes en el futuro.
Por ejemplo, podría usarse como reemplazo de piel para humanos o para desarrollar sensores médicos en el cuerpo.
Alternativamente, podría permitir robots humanoides más realistas que puedan detectar interacciones con humanos.
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