En resumen
- El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha eliminado la obligación de plazas de garaje en vivienda nueva del centro en función de la cercanía al transporte público, en una norma que se aplica en 28 municipios.
- En vivienda libre el mínimo pasa a 0,25 plazas por piso (una por cada cuatro) y el máximo puede llegar a dos en los pisos más grandes; en vivienda de protección oficial puede no haber ninguna.
- California abolió por ley en 2023 la obligación de aparcamiento mínimo en todo el Estado en un entorno de 800 metros de las estaciones de transporte público.
- El AMB reconoce que su legislación se basa en las de Ámsterdam, Lisboa, Londres y Zúrich.
- Zúrich elimina una plaza de aparcamiento en la calle por cada una que se construye en una vivienda, y en Tokio hay que demostrar que se tiene un parking privado antes de comprar un coche.
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha eliminado la obligación de construir plazas de garaje en los pisos nuevos del centro en función de su cercanía al transporte público. La norma se aplica en 28 municipios y, según el propio organismo, se inspira en las legislaciones de Ámsterdam, Lisboa, Londres y Zúrich. Se presenta como pionera en España, aunque Valladolid ya contaba con una medida similar.
¿Qué cambia exactamente en la norma catalana?
Los nuevos inmuebles de la zona centro podrán no tener ninguna plaza cuando sean de protección oficial —hasta ahora eran obligatorias— o contar con un máximo de una por piso. En la vivienda libre, el mínimo baja a 0,25 plazas, una por cada cuatro pisos, y el máximo puede llegar a dos en los pisos más grandes.
Rosina Vinyes Ballbé, arquitecta y miembro de la junta de la Agrupación de Arquitectos Urbanistas de Cataluña (AAUC), explica que durante décadas la regulación presuponía «una dependencia del coche mucho mayor que la actual» y que la memoria del plan recoge que en las viviendas de protección oficial esas plazas están quedando vacías.
¿Qué otras ciudades han limitado el aparcamiento?
Mikael Colville-Andersen sostiene que Barcelona no es un caso aislado: «hay una tendencia europea que se aleja de la antigua idea del siglo XX según la cual todo nuevo edificio de viviendas debe contar automáticamente con un número determinado de plazas de aparcamiento».
En Londres, según este especialista en movilidad, los proyectos de las zonas con buen transporte público parten sin plazas y se aplican límites máximos en lugar de mínimos; en el área central no se permite ningún garaje por edificio nuevo. Oslo reduce la oferta conforme se avanza hacia el centro, Ámsterdam ha eliminado los requisitos de plazas mínimas en muchas zonas céntricas, Helsinki deja a los promotores decidir cuántas plazas hacen falta y París ha dejado de exigir un número mínimo en muchos casos.
Zúrich elimina una plaza de aparcamiento en la calle por cada una que se construye en una vivienda. En Tokio hay que demostrar que se dispone de un parking privado antes de comprar un coche.
¿Hay precedentes en Estados Unidos?
José María Ezquiaga, Premio Nacional de Urbanismo, recuerda que California abolió por ley en 2023 la obligación de aparcamiento mínimo en todo el Estado en un entorno de 800 metros de las estaciones de transporte público. «Lo de Barcelona no es una extravagancia», afirma. Ezquiaga defiende retirar el mínimo obligatorio por vivienda, pero no prohibir por ley que se construyan plazas: sostiene que el coche sigue siendo parte del equipamiento estándar de muchos hogares y que quien no lo tiene usa el garaje como trastero para bicis o tablas de surf.
¿Qué efectos puede tener?
Ignacio Pemán, del Consejo Europeo de Urbanistas (ECTP-CEU), resume el giro: «El urbanismo hasta ahora se ha movido hacia previsiones de plazas de aparcamiento altas, tanto en edificios como en las calles, y esta modificación cambia de dirección, limitando las plazas máximas o su exigencia mínima para disuadir del uso del coche».
Los expertos citados consideran que la medida puede desincentivar el uso del coche, impulsar la movilidad sostenible y abaratar las viviendas, pero señalan que debe combinarse con un impulso al transporte público, la movilidad peatonal y los carriles bici, además de una subida del precio del aparcamiento en la calle. Zaida Muxí, profesora de Urbanismo en Monterrey y Barcelona, lo resume: «Limitando la oferta de coches se baja la demanda». Salvador Rueda, creador de las supermanzanas barcelonesas, señala que la obligación de construir aparcamientos tenía sentido cuando el espacio público se llenaba de vehículos, pero que hoy genera «un tráfico inducido» y responde a un parque de coches en propiedad que disminuye entre los jóvenes, que optan por el carsharing o el alquiler.
Preguntas frecuentes
¿Qué ha cambiado en Barcelona con el aparcamiento de las viviendas nuevas?
El Área Metropolitana de Barcelona ha eliminado la obligación de construir plazas de garaje en vivienda nueva del centro en función de la cercanía al transporte público. En vivienda libre el mínimo es de 0,25 plazas por piso y en protección oficial puede no haber ninguna.
¿Qué ciudades europeas ya no exigen plazas de garaje en los edificios?
Londres, Oslo, Ámsterdam, Helsinki y París aplican límites máximos o han eliminado los mínimos en zonas bien conectadas, y Zúrich retira una plaza en la calle por cada una que se construye en una vivienda.
¿La medida abarata la vivienda?
Los expertos citados consideran que puede contribuir a abaratar las viviendas, pero señalan que debe combinarse con más transporte público, movilidad peatonal, carriles bici y un precio más alto del aparcamiento en la calle.
¿Existe algún precedente en Estados Unidos?
California abolió por ley en 2023 la obligación de aparcamiento mínimo en un entorno de 800 metros de las estaciones de transporte público, según recuerda el urbanista José María Ezquiaga.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Business Technology — Maliha Mannan / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












