En resumen
- El caudal medio en la desembocadura de 12 grandes ríos europeos en junio, julio y agosto de 2026 fue el más bajo de la serie, que arranca en 1992 con los registros del Sistema Europeo de Alerta de Inundaciones.
- En Europa occidental, el verano de 2026 fue el peor registrado, por delante del de 2003; en el conjunto del continente fue el tercero más cálido.
- En agosto, los buques que partían de Rotterdam y Amberes navegaron por el Rin con el 15% de la carga habitual y las barcazas del Danubio operaron al 30% de su capacidad, según el Foro Internacional de Transporte (OCDE).
- Las tarifas del transporte fluvial llegaron a duplicarse durante el verano, según el mismo informe del ITF.
- La sequía de 2018 en el Rin redujo hasta un 0,4% el PIB de Alemania, según un estudio científico citado por el ITF.
El verano de 2026 dejó en los grandes ríos europeos los caudales más bajos desde 1992, según el balance del Servicio de Cambio Climático de Copernicus. El Rin, el Danubio, el Po, el Loira, el Ródano y el Sena alcanzaron mínimos simultáneos en julio y agosto, con efectos sobre el transporte de mercancías, la refrigeración de centrales nucleares y la generación hidroeléctrica.
¿Qué ha medido Copernicus?
El informe analiza el caudal medio en la desembocadura de 12 grandes ríos europeos durante junio, julio y agosto desde 1992, el año en que arrancan los registros del Sistema Europeo de Alerta de Inundaciones. El de este verano es el valor más bajo de toda la serie. En el conjunto del continente, el estío fue el tercero más cálido desde que hay datos; en Europa occidental, el peor registrado, por delante del de 2003, que dejó decenas de miles de muertes asociadas a las altas temperaturas.
¿Por qué importan estos ríos?
Varios de los 12 ríos analizados sostienen actividades económicas clave: el Rin y el Danubio sirven para transportar mercancías y para refrigerar centrales nucleares. Copernicus describe «graves interrupciones» en el transporte, problemas de refrigeración en reactores, una caída de la generación hidroeléctrica y restricciones de agua potable en varias ciudades. «Esto pone de manifiesto el estrecho vínculo entre el cambio climático y desafíos geopolíticos como la seguridad energética», añade el servicio europeo. La caída de la hidroeléctrica se produce, además, en un contexto de despliegue desigual de las renovables: en Barcelona, 3.344 instalaciones solares cubren el 0,46% del consumo eléctrico de la ciudad.
¿Cómo afectó al transporte fluvial?
En agosto, los buques que partían de Rotterdam (Países Bajos) y Amberes (Bélgica) solo pudieron navegar por el Rin con el 15% de la carga habitual para evitar encallar. En el Danubio, la capacidad de carga de las barcazas se redujo a alrededor del 30%, según un informe del Foro Internacional de Transporte (ITF), de la OCDE, difundido esta semana. El ITF añade que las tarifas del transporte fluvial subieron y llegaron en ocasiones a duplicar el precio.
¿Cuánto puede costar a la economía?
Durante un episodio similar de caída del cauce del Rin en 2018, la sequía recortó hasta un 0,4% el PIB de Alemania, según un estudio científico citado por el ITF. Ese organismo apunta que «se podrían esperar efectos económicos similares con los actuales bajos niveles de agua».
¿Se puede atribuir al cambio climático?
Samantha Burgess, del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, que supervisa Copernicus, explica que desde mediados de la década de 2010 se observan caudales veraniegos muy por debajo de la media, «especialmente en Europa del Este», y que el sureste del continente se calienta más rápido que la media europea. Burgess advierte de que la serie de datos arranca en 1992, lo que dificulta establecer tendencias a largo plazo, y de que Copernicus aún no ha realizado un estudio de atribución para el verano de 2026, por lo que no puede «cuantificar directamente» el papel del cambio climático. Sí está demostrado, añade, que el calor asociado a esta crisis aumenta la evaporación y la pérdida de agua del suelo, y las proyecciones apuntan desde hace años a una disminución del caudal estival.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, calificó este verano en el debate sobre el estado de la Unión como «el verano de la verdad». Desde Copernicus, Buontempo ha advertido de que el nivel del mar subirá durante siglos.
Preguntas frecuentes
¿Qué ríos europeos registraron mínimos simultáneos en el verano de 2026?
Copernicus señala que el Rin, el Danubio, el Po, el Loira, el Ródano y el Sena marcaron récords de caudal mínimo a la vez en julio y agosto, dentro de un análisis de 12 grandes ríos europeos.
¿Cómo afectó la sequía al transporte de mercancías?
En agosto, los buques que salían de Rotterdam y Amberes navegaron por el Rin con el 15% de la carga normal y las barcazas del Danubio al 30% de su capacidad, según el Foro Internacional de Transporte, que también registró tarifas hasta el doble de lo habitual.
¿La sequía de 2026 se debe al cambio climático?
Copernicus no ha hecho un estudio de atribución para el verano de 2026 y afirma que no puede cuantificar directamente el papel del cambio climático; sí constata tendencias a caudales estivales por debajo de la media desde mediados de la década de 2010.
¿Qué relación tiene el bajo caudal con la seguridad energética?
Según Copernicus, el descenso del caudal dificultó la refrigeración de reactores nucleares y redujo la generación hidroeléctrica, además de afectar al transporte de mercancías y al suministro de agua potable en varias ciudades.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Business Technology — Maliha Mannan / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












