En resumen
- Aragón adoptó en julio la clorhexidina como primera elección en el impétigo no complicado, en lugar de mupirocina o ácido fusídico, y el cambio se está desplegando ahora.
- Un trabajo presentado en el congreso de la SEIMC analiza 227 muestras tomadas desde 2018 y detecta un aumento desde 2021 y 2022 de la cepa 121 de Staphylococcus aureus, con toxinas exfoliativas ETA y ETB y resistencia genética a los antibióticos tópicos.
- Un segundo estudio, con más de 500 casos de impétigo, relaciona la prescripción inicial de antibióticos tópicos con infecciones más prolongadas y una mayor tasa de recaídas.
- El impétigo no es una enfermedad de declaración obligatoria, por lo que el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III no dispone de datos para dimensionar el problema.
- Según los resultados presentados, Staphylococcus aureus causa hoy unos cuatro casos por cada uno de Streptococcus pyogenes, cuando históricamente la proporción era la inversa.
Aragón ha cambiado sus recomendaciones para el impétigo no complicado: la clorhexidina pasa a ser la primera opción en lugar de las pomadas antibióticas habituales, como la mupirocina o el ácido fusídico. La decisión se adoptó en julio y se está desplegando ahora, según Juan Manuel García-Lechuz, del Hospital Miguel Servet y la Universidad de Zaragoza.
¿Por qué se cambia una pomada antibiótica por un antiséptico?
García-Lechuz, médico adjunto en el Hospital Miguel Servet y profesor de Microbiología, explica que la constatación de que los antibióticos tópicos más utilizados han dejado de ser eficaces en muchos casos de impétigo no complicado llevó a Aragón a recomendar clorhexidina como primera elección. El cambio se adoptó en julio y se despliega ahora, así que todavía no hay datos fiables sobre su impacto en el mundo real.
Ninguna otra comunidad autónoma lo ha aplicado por ahora, y las guías del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) siguen recomendando de forma general las pomadas antibióticas en primer lugar.
¿Qué han encontrado los estudios sobre la bacteria?
García-Lechuz presentó dos trabajos sobre Staphylococcus aureus en el congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), celebrado en mayo en Bilbao. En ambos tuvo un papel relevante Carmen Torres, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad de La Rioja.
El primero analiza 227 muestras tomadas desde 2018 y se publicará próximamente en Frontiers in Microbiology. Sus resultados indican que a partir de 2021 y 2022 aumentan los casos causados por la cepa 121 de S. aureus, que suma una mayor virulencia, por las toxinas exfoliativas ETA y ETB, y una marcada resistencia genética a los antibióticos tópicos de uso común.
El segundo trabajo, que ha llevado a Aragón a modificar sus protocolos, estudia más de 500 casos de impétigo. Sus autores observan que la prescripción inicial de estos fármacos se relaciona con una peor evolución de la infección, con cuadros más prolongados y una mayor tasa de recaídas. Es una asociación, no una relación causal demostrada, una distinción que también se aplica a los grandes estudios de población, como el de 400.000 personas y ultraprocesados.
¿Cuántos casos hay y qué bacteria los causa?
No hay una cifra oficial. El Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III no dispone de datos que permitan dimensionar el problema, porque el impétigo no es una enfermedad de declaración obligatoria, según un portavoz del organismo. Los especialistas consultados sí coinciden en que han observado un aumento notable de casos en los últimos años.
La infección la provocan Staphylococcus aureus o Streptococcus pyogenes y se manifiesta con manchas rojas, ampollas y llagas, generalmente alrededor de la boca o la nariz. Según los datos presentados por García-Lechuz, hoy S. aureus causa unos cuatro casos por cada uno de S. pyogenes, cuando históricamente la proporción era la inversa.
¿Qué pasa cuando fallan también los antibióticos orales?
Miquel Casals, coordinador de Dermatología Pediátrica del Hospital Parc Taulí de Sabadell, sostiene que, con la evolución actual, más comunidades tendrán que introducir cambios en sus protocolos. Casals describe un nuevo escenario complejo: los tratamientos que se venían usando han perdido efectividad y también aparecen casos resistentes a antibióticos orales como la amoxicilina con ácido clavulánico, que era la segunda opción cuando fallaban las pomadas.
El especialista relata el caso de una niña de 12 años atendida en urgencias del Parc Taulí en julio, con brotes repetidos de impétigo desde febrero pese a haber seguido tratamiento tópico y oral en varias ocasiones. Un cultivo solicitado desde primaria reveló un estafilococo resistente a los tratamientos empleados hasta entonces.
Este texto describe hallazgos y decisiones sanitarias; no ofrece pautas. Cualquier decisión sobre un caso concreto corresponde al personal sanitario.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el impétigo y qué bacterias lo causan?
Es una infección de la piel causada por Staphylococcus aureus o Streptococcus pyogenes que provoca manchas rojas, ampollas y llagas, generalmente alrededor de la boca o la nariz. Es contagiosa y se trata con antibióticos tópicos u orales según el caso.
¿Por qué Aragón ha cambiado el tratamiento del impétigo?
Porque los antibióticos tópicos más usados, como la mupirocina o el ácido fusídico, han dejado de ser eficaces en muchos casos de impétigo no complicado. La comunidad adoptó en julio la clorhexidina como primera elección y el cambio se está desplegando.
¿Hay más casos de impétigo en España?
No existe una cifra oficial, porque el impétigo no es una enfermedad de declaración obligatoria y el Instituto de Salud Carlos III no dispone de datos para dimensionar el problema. Los especialistas consultados coinciden en que han observado un aumento notable en los últimos años.
¿Qué es la cepa 121 de Staphylococcus aureus?
Es una variante de esta bacteria que, según un estudio con 227 muestras tomadas desde 2018, combina mayor virulencia por las toxinas exfoliativas ETA y ETB con resistencia genética a los antibióticos tópicos habituales. Los casos causados por esta cepa aumentaron a partir de 2021 y 2022.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Business Technology — Maliha Mannan / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












