En resumen
- El estudio analizó 373 indicadores financieros de 5.428 clientas de Lloyds Banking Group que habían denunciado abuso económico y los comparó con 15.000 clientas sin denuncia.
- 161 de los 373 indicadores mostraron diferencias significativas entre las víctimas y el grupo de control.
- Las señales aparecen, de media, seis años antes de que la víctima lo comunique al banco.
- El saldo medio de las víctimas es 3.501 libras (4.078 euros) inferior y acumulan un 32% más de deudas impagadas.
- Su puntuación crediticia media es de 767 frente a 960 del grupo de control, un 20% inferior.
Una investigación publicada en Nature ha analizado la actividad financiera de 5.428 clientas de Lloyds Banking Group que habían denunciado abuso económico de sus parejas o exparejas en el Reino Unido. El estudio halló diferencias significativas en 161 de los 373 indicadores revisados, y esas señales aparecen, de media, seis años antes de que la víctima lo comunique al banco.
¿Qué se ha encontrado exactamente?
Los autores compararon a las 5.428 víctimas con 15.000 clientas de características demográficas y socioeconómicas similares que no habían comunicado ningún tipo de abuso. Los datos estaban anonimizados. De los 373 indicadores analizados, desde el saldo hasta el número de veces que la clienta entra en su cuenta desde el móvil, 161 mostraron diferencias significativas entre ambos grupos.
El saldo medio de las víctimas es 3.501 libras inferior (4.078 euros). Acumulan un 32% más de deudas impagadas y sus descubiertos autorizados son, de media, 10.389 libras superiores.
¿Cuándo empiezan a notarse las señales?
El patrón aparece, de media, seis años antes de que la mujer denuncie la situación en su banco. Las alertas negativas se acumulan hasta el punto de que el algoritmo de riesgo las puntúa peor: 109 puntos menos de media que las del grupo de control a la hora de pedir un préstamo.
«Las puntuaciones crediticias de las víctimas-supervivientes fueron un 20% inferiores al promedio de la población bancaria (767 frente a 960)», señala Anna Trendl, del equipo de científicos del comportamiento de Lloyds Banking Group y primera autora del estudio. «Esto refleja la magnitud de las dificultades financieras asociadas al abuso financiero observadas», añade.
¿Hay indicadores no financieros?
Sí. Las clientas que denunciaron abuso restablecen la contraseña de la banca electrónica un 16% más que el grupo de control y casi duplican a esas clientas a la hora de pedir un nuevo PIN para su tarjeta. También cambian con más frecuencia el domicilio de las notificaciones y reportan más tarjetas perdidas o robadas.
¿Sirve para predecir quién sufre maltrato?
Los autores son prudentes. David Leake, autor sénior y responsable del equipo de científicos del comportamiento de Lloyds Banking Group, sostiene que «este es un tema muy delicado que requiere una cuidadosa consideración» y advierte de que «los resultados son observacionales y no deben utilizarse de forma aislada para sacar conclusiones ni para determinar si algún cliente en particular está siendo víctima de abuso financiero». Leake añade que la investigación podría ayudar a bancos, organizaciones benéficas y organismos públicos a comprender mejor las presiones que sufren las víctimas.
¿Qué marco legal y qué medidas existen?
La patronal bancaria británica UK Finance publicó en 2018 un código de buenas prácticas sobre abuso financiero, voluntario para los firmantes. En 2021, el Parlamento del Reino Unido aprobó la Ley de Violencia Doméstica, que considera la violencia económica una forma de violencia de género. Lloyds Banking Group creó en 2019 un departamento al que derivar a las víctimas para aplazar pagos o abordar deudas impuestas por coacción.
El Convenio de Estambul, tratado del Consejo de Europa, incluye expresamente el daño o sufrimiento económico como maltrato. ONU Mujeres describe esta violencia como una forma de conseguir la dependencia financiera de otra persona «manteniendo para ello un control total sobre sus recursos financieros, impidiéndole acceder a ellos y prohibiéndole trabajar o estudiar».
Preguntas frecuentes
¿Qué es el abuso financiero o violencia económica?
Es una forma de violencia de género en la que una persona controla los recursos económicos de su pareja o expareja. El Convenio de Estambul incluye el daño o sufrimiento económico como maltrato y ONU Mujeres la describe como una vía para imponer dependencia financiera.
¿Cuántas clientas se analizaron en el estudio?
5.428 clientas de Lloyds Banking Group que habían denunciado abuso económico, comparadas con 15.000 clientas de características similares que no lo habían comunicado.
¿Con cuánta antelación aparecen las señales en la cuenta?
De media, seis años antes de que la víctima lo comunique al banco, según el estudio publicado en Nature.
¿Se puede usar este patrón para detectar a víctimas?
Los autores advierten de que los resultados son observacionales y no deben usarse de forma aislada para determinar si un cliente concreto sufre abuso financiero. Sostienen que puede ayudar a bancos, entidades benéficas y organismos públicos a entender mejor las presiones de las víctimas.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Business Technology — Maliha Mannan / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












