En resumen
- Dos artículos publicados en la revista Nature el 9 de septiembre de 2026 describen restos óseos y la forma de vida de los denisovanos en la cueva de Bianfu, en Yunnan (China).
- El yacimiento fue ocupado de forma repetida entre hace 190.000 y hace 70.000 años, un intervalo de 120.000 años.
- El equipo de Qiaomei Fu, del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados de Pekín, analizó más de 60.000 fragmentos óseos con la técnica ZooMS e identificó tres atribuidos a denisovanos.
- Los denisovanos de la zona preferían presas medianas y grandes, como ciervos y bóvidos, y aprovechaban los huesos hasta el tuétano.
- La especie se determinó por primera vez a partir de ADN antiguo extraído de dientes y falanges de la cueva siberiana de Denisova.
Dos estudios publicados en la revista Nature el 9 de septiembre describen restos óseos y la forma de vida de los denisovanos en la cueva de Bianfu, en Yunnan (suroeste de China). El grupo ocupó ese yacimiento de forma repetida entre hace 190.000 y 70.000 años, un periodo de 120.000 años en el que mantuvo herramientas de piedra sencillas.
¿Qué han encontrado exactamente?
Un equipo liderado por Qiaomei Fu, del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados de Pekín, examinó más de 60.000 fragmentos óseos procedentes de la cueva, en su mayoría de animales, en busca de restos humanos que no se distinguen a simple vista. Para lograrlo usaron la técnica ZooMS, que identifica especies por pequeñas diferencias en las proteínas del colágeno, y después análisis proteómicos más detallados.
Identificaron tres fragmentos atribuidos a los denisovanos: dos partes de huesos parietales del cráneo y un fragmento del radio del brazo. Ese radio mezcla rasgos: algunas dimensiones y la orientación de determinadas estructuras recuerdan a los neandertales, mientras que la forma general del hueso se acerca a la de los humanos modernos. Otros trabajos también han descrito especies a partir de restos escasos, como el tilcayo, la primera especie de felino descrita en más de un siglo.
¿Cómo vivían en Bianfu?
El segundo artículo reconstruye su forma de vida a partir de las herramientas y los restos animales hallados en la cueva. Los denisovanos de esa región se adaptaron a un paisaje de bosques dominados primero por coníferas y después por estepas. No cazaban cualquier cosa: tenían una preferencia clara por animales medianos y grandes, como ciervos y bóvidos, y elegían individuos adultos jóvenes o maduros porque eran presas más rentables. Una vez abatidos, los aprovechaban todo, hasta el tuétano de los huesos.
¿Por qué no mejoraron sus herramientas?
Durante milenios se conformaron con instrumentos de piedra sencillos. “Hicieron un uso eficaz de los recursos que los rodeaban. La piedra disponible podía proporcionar filos cortantes útiles con un modelado relativamente escaso, mientras que los huesos animales podrían haber ofrecido un conjunto de herramientas complementario bastante útil”, explica Bo Li, profesor de la Universidad de Wollongong, en Australia, y coautor del estudio. Los autores plantean que, si la tecnología cumplía su función, no había motivo para invertir más tiempo y energía en producir instrumentos complejos.
Li matiza que no todos los grupos de denisovanos eran iguales: otros yacimientos contemporáneos del suroeste de China han proporcionado conjuntos de herramientas más avanzados, aunque sigue siendo una incógnita si esos conjuntos fueron elaborados por denisovanos. En la cueva de Baishiya, en la meseta tibetana, las condiciones eran mucho más extremas e impredecibles y las estrategias de subsistencia parecen haber sido más variadas.
¿Qué se sabía ya de esta especie?
Los denisovanos fueron el primer pariente próximo de los humanos modernos que entró en la historia sin necesidad de grandes fósiles. La extracción de ADN antiguo en dientes y falanges encontrados en la cueva siberiana de Denisova sirvió para determinar la existencia de la especie, pero durante un tiempo no se hallaron fósiles para reconstruir su aspecto. Más adelante se identificaron restos que probablemente pertenecían al mismo grupo: una mandíbula encontrada en la cueva de Baishiya, en la meseta del Tíbet, restos procedentes del estrecho de Taiwán y el cráneo de Harbin, en el noreste de China. Los hallazgos en China ampliaron el mapa de una especie descrita en Siberia, un patrón parecido al de un diplodocus hallado en Teruel, el primero fuera de Norteamérica. Otros estudios de fósiles también han permitido reconstruir rasgos de especies extinguidas, como una pluma de 66 millones de años que reveló plumaje moderno en aves.
Preguntas frecuentes
¿Qué han descubierto los dos estudios publicados en Nature sobre los denisovanos?
Uno identifica tres fragmentos óseos atribuidos a la especie en la cueva de Bianfu, en Yunnan (China): dos partes de huesos parietales del cráneo y un fragmento del radio del brazo. El otro reconstruye su forma de vida a partir de las herramientas de piedra y los restos animales del mismo yacimiento.
¿Cuánto tiempo ocuparon los denisovanos la cueva de Bianfu?
De forma repetida entre hace 190.000 y hace 70.000 años, un intervalo de 120.000 años, según el estudio publicado en Nature.
¿Por qué mantuvieron herramientas sencillas durante tanto tiempo?
Los autores plantean que la piedra disponible permitía obtener filos cortantes con un modelado escaso y que los huesos animales completaban el conjunto, por lo que no había motivo para invertir más tiempo y energía en instrumentos complejos.
¿Cómo se supo que existían los denisovanos si apenas hay fósiles?
La especie se determinó a partir de ADN antiguo extraído de dientes y falanges hallados en la cueva siberiana de Denisova. Después se identificaron restos atribuidos al mismo grupo en China y en el estrecho de Taiwán.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Business Technology — Maliha Mannan / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












