En resumen
- El ensayo en fase III INTerpath-001 incluyó a 1.137 pacientes con melanoma en estadios IIB-IV resecables, reclutados en 157 centros hospitalarios de varios países.
- A los 24 meses, el 82% de los pacientes tratados con la combinación de intismeran y pembrolizumab permanecía libre de recaída, frente al 70% tratado solo con pembrolizumab.
- Las compañías desarrolladoras, Moderna y Merck/MSD, habían anunciado en verano que el ensayo alcanzó sus objetivos; antes del congreso circularon datos de una reducción del 42% del riesgo de recaída y del 38% del riesgo de metástasis.
- Los resultados se presentaron en el congreso de 2026 de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), en la ponencia de Georgina Long.
- En España, la mediana desde la autorización europea hasta la financiación pública de un medicamento oncológico innovador supera los 500 días.
El ensayo en fase III INTerpath-001 ha presentado sus resultados en el congreso de 2026 de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO): a los 24 meses, el 82% de los pacientes con melanoma de alto riesgo tratados tras la cirugía con la vacuna de ARNm intismeran y el anticuerpo pembrolizumab seguía libre de recaída, frente al 70% tratado solo con pembrolizumab.
¿Qué se ha demostrado exactamente?
El estudio reclutó a 1.137 pacientes en 157 centros hospitalarios de varios países con melanoma en estadios IIB-IV resecables, es decir, tumores ya extirpados quirúrgicamente y con riesgo potencial de metástasis. La vacuna se administró después de la operación, en tratamiento adyuvante, y en combinación con pembrolizumab, un anticuerpo que ya se emplea en este tumor y que se comercializa con la marca Keytruda. Las compañías desarrolladoras, Moderna y Merck/MSD, habían anunciado en verano que el ensayo alcanzó sus objetivos, y días antes del congreso circularon datos de una reducción del 42% en el riesgo de recaída y del 38% en el de metástasis. Los responsables del estudio insistieron en que el periodo de seguimiento es todavía limitado y que el efecto sobre la supervivencia global aún no puede determinarse.
¿Sirve para pacientes con metástasis?
No con los datos disponibles. El tratamiento se ha probado solo después de la cirugía, en personas con melanoma de alto riesgo y junto a una inmunoterapia ya utilizada en este tipo de tumor. En ese escenario, el sistema inmunitario debe localizar y atacar un número relativamente pequeño de células malignas que puedan haberse diseminado antes de la extirpación. Un paciente con múltiples metástasis presenta un volumen tumoral mucho mayor, con subclones diferentes entre sí y defensas muy debilitadas. El análisis firmado por una científica y paciente de cáncer vinculada al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) responde así a los mensajes recibidos en el centro: la vacuna no es para tratar el melanoma avanzado ni para prevenirlo.
¿Cómo se fabrica una vacuna personalizada?
El proceso implica secuenciar el tumor y la sangre de cada paciente y seleccionar, con distintos algoritmos de inteligencia artificial, las mutaciones con mayor potencial para ser reconocidas por el sistema inmunitario. Hasta 34 de esas alteraciones se codifican en un único vector de ARN mensajero, que se empaqueta en vesículas y se administra. No requiere extraer células del paciente, modificarlas ni expandirlas fuera del cuerpo, por lo que es conceptualmente automatizable, aunque logísticamente complejo. La secuenciación genética es la misma herramienta que ha servido para reconstruir el pasado del genoma humano, como en el cálculo de que las invasiones bárbaras aportaron solo un 15% al ADN hispanorromano. El uso de IA en investigación biomédica convive, además, con las advertencias sobre sus riesgos, como la de Geoffrey Hinton de que hay más de un 1% de posibilidades de que la IA nos destruya.
¿Cuándo estará disponible?
Antes de llegar a los pacientes hacen falta la aprobación regulatoria y, después, la negociación de precio y financiación pública. En España, la mediana actual desde la autorización europea hasta la financiación pública de un medicamento oncológico innovador supera los 500 días. Sigue abierto también el diseño del tratamiento: en la misma sesión del congreso, Inge Marie Svane, del Hospital Universitario de Copenhague, puso sobre la mesa un posible beneficio de administrar intismeran antes de la cirugía (neoadyuvancia) en lugar de después (adyuvancia).
¿Qué preguntas quedan abiertas?
- Cuánto durará el beneficio observado a los 24 meses.
- Qué pacientes se beneficiarán más.
- Si funcionará igual en otros tumores, especialmente en los llamados «tumores fríos», que no activan el sistema inmunitario.
- Qué ocurrirá en enfermedad metastásica.
- Dónde se fabricarán las vacunas y si su coste será asumible para los sistemas de salud.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la vacuna intismeran y cómo funciona?
Es una vacuna de ARN mensajero personalizada: se secuencia el tumor de cada paciente, se seleccionan hasta 34 mutaciones con algoritmos de inteligencia artificial y se codifican en un único vector de ARNm que se empaqueta en vesículas para su administración.
¿Pueden recibirla pacientes con melanoma avanzado o metástasis?
No con los datos actuales. Se ha probado solo después de la cirugía en melanoma de alto riesgo resecable, en combinación con pembrolizumab, no en enfermedad metastásica ni como prevención.
¿Cuánto reduce el riesgo de recaída?
A los 24 meses, el 82% de los pacientes tratados con intismeran y pembrolizumab seguía libre de recaída, frente al 70% tratado solo con pembrolizumab. El efecto sobre la supervivencia global aún no puede determinarse.
¿Cuándo podría llegar a los hospitales?
Falta la aprobación regulatoria y después la negociación de precio y financiación. En España, la mediana desde la autorización europea hasta la financiación pública de un fármaco oncológico innovador supera los 500 días.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Business Technology — Maliha Mannan / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












