En resumen
- Un estudio de 2017 reunió testimonios de 12 grupos aborígenes del norte de Australia, además de bomberos y gestores del territorio.
- El término ‘firehawks’ agrupa a tres rapaces: el milano negro (Milvus migrans), el milano silbador (Haliastur sphenurus) y el halcón (Falco berigora).
- En la década de 1980, el jefe de bomberos Dick Eussen relató haber apagado siete focos nuevos en el Parque Nacional de Kakadu mientras volaban unos 25 milanos.
- El escarabajo Melanophila acuminata detecta incendios con compuestos del humo en sus antenas y con fosas torácicas sensibles a la radiación infrarroja.
- La investigación de 2017 no obtuvo fotografías ni vídeos válidos del comportamiento y no midió su frecuencia.
Un estudio de 2017 reunió testimonios de 12 grupos aborígenes del norte de Australia, además de relatos de bomberos y gestores del territorio, sobre rapaces que recogen ramas ardientes o humeantes y las dejan caer en zonas sin quemar. La investigación no obtuvo fotografías ni vídeos válidos de la maniobra y todavía se desconoce con qué frecuencia ocurre.
¿Qué son las ‘firehawks’ australianas?
El término no designa una única especie: agrupa a tres rapaces de las sabanas del norte de Australia, el milano negro (Milvus migrans), el milano silbador (Haliastur sphenurus) y el halcón (Falco berigora). Las tres se concentran alrededor de las llamas para cazar saltamontes, pequeños reptiles y roedores que huyen del fuego, y los ejemplares jóvenes e inexpertos llegan a chamuscarse las plumas. La relación de las aves con el fuego coincide con otros episodios que afectan a rapaces, como la estimación de un centenar de crías de buitre negro muertas.
¿Qué se ha documentado exactamente?
En la década de 1980, Dick Eussen, jefe de un equipo de bomberos en el Parque Nacional de Kakadu, en el norte de Australia, describió cómo un milano silbador dejó caer una rama humeante sobre hierba seca y abrió un nuevo foco. Esa tarde, según su relato, tuvo que apagar siete focos pequeños mientras volaban alrededor del incendio unos 25 milanos; solo dos parecían especialmente hábiles transportando ramas encendidas.
El trabajo de 2017 recogió testimonios de 12 grupos aborígenes. Algunos describían aves que atravesaban con brasas barreras que habían detenido el fuego, como carreteras, cursos de agua o cortafuegos, y que repetían la maniobra tras recorrer cientos de metros. El comportamiento forma parte además de ceremonias y conocimientos tradicionales de varias comunidades. Aun así, el equipo no logró imágenes válidas y la frecuencia del fenómeno sigue sin medirse.
¿Por qué acuden tantos animales a un incendio?
Las rapaces no son las únicas. Melanophila acuminata, un escarabajo oscuro del grupo de los pirófilos —el nombre significa literalmente «amantes del fuego»—, localiza los incendios, entre otras señales, por compuestos del humo que detectan sus antenas. A ambos lados del tórax posee pequeñas fosas con decenas de receptores sensibles a la radiación infrarroja: el calor provoca cambios mínimos en ellos que activan su sistema nervioso y les permiten orientarse entre troncos calientes y llamas sin acercarse demasiado. Las hembras depositan los huevos bajo la corteza de árboles quemados, donde las larvas se alimentan de madera recién muerta o debilitada.
¿Quién llega después del fuego?
Semanas o meses más tarde aparecen los depredadores. En los bosques de Norteamérica, el pico dorsinegro (Picoides arcticus) trepa por troncos carbonizados, levanta fragmentos de corteza y perfora la madera hasta alcanzar las larvas de escarabajo. Con el paso de las semanas brotan hierbas nuevas entre la tierra negra, y con ellas llegan los herbívoros. En el Serengeti, unos investigadores compararon durante meses qué animales utilizaban las zonas recién quemadas: los primeros en aparecer fueron pequeños herbívoros como la gacela de Grant, que acudía a mordisquear los primeros brotes.
¿Se puede hablar de animales que manipulan el fuego?
Si las observaciones son correctas, el manejo del fuego dejaría de ser una capacidad exclusivamente humana. El material recogido no permite confirmarlo: faltan imágenes y una medición de la frecuencia. El interés por cómo el fuego transforma los ecosistemas se suma a otros cambios documentados en medios de montaña, como la pérdida de hielo fósil de 6.100 años en las cuevas heladas de los Pirineos.
Preguntas frecuentes
¿Las rapaces australianas propagan incendios de verdad?
Un estudio de 2017 reunió testimonios de 12 grupos aborígenes y de bomberos que describen esa conducta, pero no logró fotografías ni vídeos válidos y no se ha medido con qué frecuencia ocurre.
¿Qué especies se incluyen entre las firehawks?
El término agrupa a tres rapaces del norte de Australia: el milano negro (Milvus migrans), el milano silbador (Haliastur sphenurus) y el halcón (Falco berigora).
¿Cómo detectan los escarabajos un incendio a distancia?
Melanophila acuminata detecta compuestos del humo con sus antenas y, ya cerca, usa fosas torácicas con decenas de receptores sensibles a la radiación infrarroja para orientarse.
¿Qué animales llegan a las zonas quemadas después del fuego?
En Norteamérica el pico dorsinegro busca larvas bajo la corteza de árboles carbonizados y, cuando brota vegetación nueva, acuden pequeños herbívoros como la gacela de Grant en el Serengeti.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Business Technology — Maliha Mannan / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












