En resumen
- Los biólogos registraron 51 eventos de monta entre el toro y el burro, 34 de ellos con penetración, en ocho días de observación repartidos en dos semanas.
- El estudio se publicó en la revista Current Biology y lo dirigió Elisabetta Palagi, etóloga de la Universidad de Pisa (Italia).
- Ambos animales tenían acceso a machos y hembras de su propia especie, y otros burros rechazaron los intentos de monta del toro con coces y expresiones amenazantes.
- Los autores advierten de que un solo caso de sexualidad entre dos machos de especies distintas no puede elevarse a categoría.
Un equipo de la Universidad de Pisa (Italia) describe en la revista Current Biology la relación entre Aquiles, un toro, y Patroclo, un burro macho, en la altiplanicie etíope. En ocho días de observación, los biólogos registraron 51 montas entre ambos, 34 con penetración, y contactos afiliativos antes y después. El trabajo se basa en un solo caso.
¿Qué se registró exactamente?
Aquiles montó a Patroclo en decenas de ocasiones; nunca se observó lo contrario. Antes y después de cada monta, los etólogos anotaron contactos afiliativos: lamer, frotarse contra el otro animal o acariciarse con el hocico. Palagi define esos contactos como «conductas observables asociadas con la cercanía social».
«Sería cautelosa al llamar a estos contactos juegos preliminares: el término sugiere que su función era la de prepararse para el sexo, mientras que nuestras observaciones sugieren que formaban parte de la relación social más amplia de la pareja», dice la investigadora.
Separar la conducta que se registra de la interpretación que se le da es una precaución metodológica recurrente: un estudio con 95 estudiantes concluyó que un reloj medía activación fisiológica y no emociones.
¿Cuántos datos sostienen la descripción?
La observación se prolongó ocho días repartidos en dos semanas. En ese periodo, el equipo contabilizó 51 eventos de monta, 34 con penetración. Los dos rebaños que coincidían en el prado incluían machos y hembras de sus respectivas especies. Aquiles también intentó montar a otros burros: estos respondieron con coces y expresiones faciales amenazantes, respuestas que nunca se registraron en Patroclo. En uno de esos intentos, Patroclo se acercó, interrumpió la escena y Aquiles desistió.
¿Por qué no encajan las explicaciones habituales?
En el ganado doméstico se han observado montas entre machos en condiciones como la escasez de hembras o la cercanía entre varios machos. Palagi señala que en este caso ambos tenían acceso a otras parejas potenciales, de su misma especie y de ambos sexos: «lo que distinguió su relación fue su selectividad y consistencia». El texto recuerda que la homosexualidad animal está documentada en numerosas especies de mamíferos y en todos los grupos de primates. Los pastores de los dos rebaños ya conocían los encuentros, que se producían desde mucho antes del estudio.
¿Qué advierten los autores?
Palagi y sus colegas de las universidades de Pisa y Addis Abeba advierten de que la observación de un solo caso de sexualidad entre dos machos de especies distintas no puede elevarse a categoría. El equipo regresó a su proyecto con geladas, los monos que estudiaba cuando detectó a la pareja, y dejó preguntas sin responder. Trasladar un resultado de un modelo animal a otro contexto exige cautela: una proteína revirtió la pérdida de memoria en moscas de la fruta, un hallazgo de laboratorio que no se ha probado en personas.
¿Quién firma el estudio y dónde se publicó?
El trabajo aparece en Current Biology y lo firma un grupo dirigido por Elisabetta Palagi, etóloga de la Universidad de Pisa, junto a colegas de las universidades de Pisa y Addis Abeba (Etiopía). Los nombres de los dos animales remiten a la Ilíada: Homero no describe sexo entre ellos, pero sí la amistad entre ambos guerreros.
Preguntas frecuentes
¿Qué se observó entre el toro Aquiles y el burro Patroclo?
En ocho días repartidos en dos semanas, los biólogos registraron 51 eventos de monta entre ambos, 34 con penetración, y contactos afiliativos como lamer o acariciarse con el hocico antes y después.
¿Dónde se publicó el estudio y quién lo dirigió?
Se publicó en la revista Current Biology y lo dirigió Elisabetta Palagi, etóloga de la Universidad de Pisa, con colegas de las universidades de Pisa y Addis Abeba.
¿Se puede generalizar lo que ocurre con estos dos animales?
No según los propios autores: señalan que un solo caso de sexualidad entre dos machos de especies distintas no puede elevarse a categoría.
¿Se probó en personas?
No. Es un estudio observacional de comportamiento animal, sin experimentación ni intervención en personas ni en los animales.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Business Technology — Maliha Mannan / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












