En resumen
- Nicola Spaldin es catedrática de materiales teóricos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y vicepresidenta de Ciencias Físicas e Ingeniería del Consejo Europeo de Investigación.
- A comienzos de este milenio impulsó el campo de los materiales multiferroicos, que responden a la vez al magnetismo y a la electricidad.
- El candidato más prometedor es el óxido de bismuto y hierro, o ferrita de bismuto, que funciona a temperatura ambiente.
- Ya existen prototipos con estos materiales, pero según Spaldin es imposible saber qué arquitectura sustituirá a las de silicio.
- Su grupo entrena modelos de aprendizaje automático con cálculos de mecánica cuántica para simular interacciones entre átomos.
Nicola Spaldin, catedrática de materiales teóricos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, sostiene que la era del silicio se agota por el consumo energético de los centros de datos. En una entrevista publicada en octubre de 2026, la vicepresidenta del Consejo Europeo de Investigación defiende que los multiferroicos, campo que impulsó hace 25 años, optan a reemplazar al silicio.
¿Quién es Nicola Spaldin?
Spaldin (Reino Unido, 57 años) es química y catedrática de materiales teóricos en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich. Ocupa la vicepresidencia de Ciencias Físicas e Ingeniería del Consejo Europeo de Investigación, el organismo independiente de la Unión Europea que financia investigación de frontera, y el medio que publica la entrevista la sitúa como favorita al Nobel de Física.
¿Qué son los materiales multiferroicos?
Son materiales que reúnen dos comportamientos que la química tiende a separar: el ferromagnetismo, propio de compuestos basados en hierro como los imanes de nevera, y la ferroelectricidad, habitual en cerámicas con átomos que forman cargas positivas y negativas y generan dipolos eléctricos. Spaldin se preguntó a comienzos del milenio si existía alguna razón física fundamental para que ambos fenómenos no pudieran coexistir. No la había: el obstáculo era que cada comportamiento suele apoyarse en elementos distintos de la tabla periódica.
Algunos de estos materiales ya existían, como la hematita o la herrumbre, pero nadie había buscado en ellos esas propiedades; otros hubo que modificarlos. El más prometedor, según la investigadora, es el óxido de bismuto y hierro, o ferrita de bismuto: el hierro aporta el magnetismo y el bismuto y el oxígeno, los dipolos eléctricos. Funciona a temperatura ambiente.
¿Por qué se habla del final de la era del silicio?
Los aparatos microelectrónicos basados en silicio consumen una cantidad enorme de energía, un problema que se conocía desde hacía una década y que en los dos últimos años ha crecido con los centros de datos. La clave, según Spaldin, es diseñar un dispositivo capaz de procesar y almacenar información sin usar de forma constante corrientes eléctricas, que calientan el sistema. «La idea de dejar la era del silicio se debe a la crisis energética», afirma. La dependencia de esos chips recorre toda la electrónica de consumo: el iPhone Duo agotó reservas con entregas a tres meses y precios desde 2.339 euros.
¿Cuánto falta para que se apliquen?
Existen prototipos, pero Spaldin considera imposible saber qué arquitectura real sustituirá a las de silicio. Muchas empresas estudian estos materiales y también otras vías, como la computación neuromórfica, que imita el funcionamiento del cerebro humano. Esa ruta busca un material que, al aplicarle un campo o una corriente, pase de comportarse como metal a hacerlo como aislante: una pequeña perturbación lo transforma de conductor en no conductor y permite diseñar un dispositivo que actúe como una sinapsis.
¿Puede la inteligencia artificial descubrir materiales nuevos?
Spaldin no la ve «muy útil» para encontrar materiales por sí misma, pero su equipo la emplea de forma intensiva para modelar las interacciones entre átomos. Entrenan a la máquina con cálculos de mecánica cuántica detallados y costosos, y después aprenden esas interacciones. Eso permite estudiar sistemas más grandes, escalas de tiempo más largas o problemas más complejos con calidad cuántica y un coste bajo. La investigadora lo describe como «verdaderamente transformador».
¿Qué mueve esta línea de investigación?
La científica sostiene que no empezó queriendo resolver el problema de la energía, sino intentando responder preguntas en el límite de lo conocido. Hallazgos que llegan sin buscarlos, como el cometa que Euclid descubrió a 1.300 millones de kilómetros sin proponérselo, pertenecen a ese mismo tipo de investigación básica de la que después surgen aplicaciones.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los materiales multiferroicos?
Son materiales que responden a la vez al magnetismo y a la electricidad. Algunos ya existían, como la hematita, y el candidato más prometedor es el óxido de bismuto y hierro, que funciona a temperatura ambiente.
¿Quién es Nicola Spaldin?
Es una química británica de 57 años, catedrática de materiales teóricos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y vicepresidenta de Ciencias Físicas e Ingeniería del Consejo Europeo de Investigación.
¿Ya hay dispositivos comerciales con estos materiales?
No. Existen prototipos, pero según Spaldin es imposible saber qué arquitectura sustituirá a las de silicio.
¿Por qué se quiere abandonar el silicio?
Porque los aparatos microelectrónicos basados en silicio consumen mucha energía, un problema que se ha agravado en los dos últimos años con los centros de datos.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Computer Circuit — Lenharth Systems / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












