En resumen
- El investigador australiano Saul Justin Newman publica ‘Morbid: Debunking Modern Longevity Science’ (MIT Press) y recibió un Ig Nobel en 2024.
- Una cuarta parte de los niños del mundo no tiene certificado de nacimiento, según Newman.
- En Estados Unidos se calcula que la edad registrada de entre el 5% y el 10% de la población viva es incorrecta.
- Una investigación de The New York Times situó entre 3 y 40 millones de dólares el precio de un certificado de zona azul.
- Jiroemon Kimura, el hombre más longevo registrado, murió en 2013 a los 116 años y 54 días y tenía dos fechas oficiales de nacimiento.
El investigador australiano Saul Justin Newman, premio Ig Nobel en 2024, sostiene en su libro Morbid: Debunking Modern Longevity Science (MIT Press) que los récords de longevidad humana se explican mejor por errores estadísticos y por registros de nacimiento poco fiables que por la genética o la dieta. Lo plantea en una entrevista tras una década revisando los datos de los llamados centenarios.
¿Qué son las zonas azules y por qué las cuestiona Newman?
Las zonas azules son regiones señaladas por una longevidad excepcional de sus habitantes. «No tenemos ni idea de si existen realmente las zonas azules», afirma Newman, que atribuye esa incertidumbre al bajo nivel de evidencia científica y a los conflictos de interés de quienes las investigan. Sobre el origen de una de ellas, relata que un editor de National Geographic encargó a un reportero encontrar una zona azul en Estados Unidos y que este la situó en el trayecto entre su casa y Las Vegas, en la comunidad religiosa de Loma Linda.
¿Por qué los registros de nacimiento son el problema central?
Newman sitúa la dificultad en la documentación: «todavía hoy una cuarta parte de los niños del mundo no tiene un certificado de nacimiento». En Estados Unidos calcula que la edad registrada de entre el 5% y el 10% de la población viva es incorrecta. Sin documentos fiables, añade, no es posible determinar en qué lugares la gente vive más de 100 años.
¿Cómo un error estadístico fabrica centenarios?
El investigador propone un supuesto: analizar la longevidad de 100.000 personas de 50 años cuando 100 personas de 40 han falsificado su documentación para aparentar 50. Las probabilidades de supervivencia de ese grupo son mayores y, con el tiempo, su peso relativo crece hasta representar casi toda la población que supera el siglo de vida. «Son errores aleatorios y poco frecuentes, pero que no se pueden ignorar», dice. Los estudios de poblaciones dependen a menudo de datos declarados por los propios participantes, un terreno con límites conocidos: un trabajo sobre redes de amistad halló que el 40% de los amigos que alguien cree tener no lo ven así.
¿Se venden certificados de zona azul?
Según Newman, algunas zonas azules fueron identificadas por científicos y otras por empresas, y hoy una organización, Blue Zones, vende certificaciones. Una investigación de The New York Times situó los precios entre 3 y 40 millones de dólares por certificado, aunque el investigador subraya que las cifras exactas son difíciles de verificar. Añade que quien reparte esos certificados es la misma persona que localizó una zona azul conduciendo hacia Las Vegas, sin formación científica.
¿Qué pasa con los casos individuales?
Newman recoge en el libro la historia de Jiroemon Kimura, el hombre más viejo del mundo, que murió en 2013 a los 116 años y 54 días. Kimura tenía dos fechas oficiales de nacimiento y terminó la educación primaria en tres años distintos: 1907, 1909 y 1911. Algunos registros apuntan a que había reconocido en vida haber mentido sobre su edad.
¿Importan más los récords o los años medios de vida?
Para el investigador, los casos extremos son una curiosidad frente al problema sanitario de fondo. «Es mucho más importante aumentar el tiempo de vida media y la calidad de vida, que es lo que hace la medicina», afirma. La relación entre alimentación y salud se mide en estudios de cohortes con resultados que no siempre son uniformes, como el que analizó a 400.000 personas y concluyó que no todos los ultraprocesados se asocian al cáncer.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las zonas azules?
Son regiones señaladas por una longevidad excepcional de sus habitantes. El investigador Saul Justin Newman sostiene que la evidencia científica que las respalda es muy baja y que faltan registros de nacimiento fiables para verificarlas.
¿Quién es Saul Justin Newman?
Es un investigador australiano de 41 años, premiado con un Ig Nobel en 2024, autor del libro ‘Morbid: Debunking Modern Longevity Science’, publicado por MIT Press.
¿Cuánto cuesta certificar una zona azul?
Una investigación de The New York Times situó los precios entre 3 y 40 millones de dólares por certificado, según recoge Newman, que advierte de que las cifras exactas son difíciles de verificar.
¿Por qué cuestiona los récords de personas centenarias?
Porque la edad se verifica con documentos de hace un siglo, cuando una cuarta parte de los niños del mundo aún no tiene certificado de nacimiento, y porque pequeños errores en esos registros se amplifican en los grupos de edad más avanzada.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Business Technology — Maliha Mannan / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












