En resumen
- Drones ucranios han destrozado tres grandes centros de datos de Yandex a las afueras de Moscú, lo que dejó fuera de servicio de forma temporal a Yandex Taxi y Yandex Pay.
- El 28 de febrero, Irán destruyó con drones tres centros de datos comerciales de Amazon Web Services en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, con efecto cascada en varias zonas de disponibilidad de AWS, incluida la costa este de Estados Unidos.
- Según las denuncias de Kiev, Moscú bombardea centros de datos desde marzo.
- El coronel Ángel Gómez de Ágreda sostiene que los centros de datos son «objetivos secundarios, justo después de los sitios militares evidentes» en palabras de Matt McCrann a Forbes.
Una oleada de ataques con drones ucranios ha destrozado tres grandes centros de datos de Yandex a las afueras de Moscú desde el jueves. La aplicación de transporte de viajeros Yandex Taxi y el servicio de pagos del grupo, Yandex Pay, dejaron de funcionar temporalmente. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, aseguró incluso que los bombardeos desactivaron bots rusos.
¿Es la primera vez que un ejército ataca centros de datos?
No. Según las denuncias que Kiev ha presentado en varias ocasiones, Moscú bombardea instalaciones de este tipo desde marzo. Antes lo hizo Irán: el 28 de febrero, tras ser blanco de los bombardeos de Estados Unidos e Israel que abrieron la guerra, Teherán destruyó con drones tres centros de datos comerciales de Amazon Web Services (AWS) en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin. El ataque alteró el funcionamiento de los servicios en la nube de la región y afectó a los sistemas de pago del Golfo Pérsico, con un efecto cascada que se dejó notar en varias zonas de disponibilidad de AWS, entre ellas distintos países de América y la costa este de Estados Unidos.
¿Qué se perdió en el ataque a AWS?
Servicios como Snowflake, Claude —de Anthropic— y algunas aplicaciones financieras funcionaron con dificultad. Los drones destruyeron además, y de forma permanente, parte de los datos almacenados en esas instalaciones, algo que no está claro que haya sucedido en el caso de los centros de datos rusos. El episodio recordó que la computación en la nube es solo una metáfora: lejos de ser etérea, consta de infraestructuras físicas. El año pasado, INCIBE colaboró en el cierre de 4.600 webs .es en España, un ejemplo de cómo los incidentes sobre infraestructura digital se resuelven desde la coordinación entre instituciones.
¿Por qué los centros de datos entran en la lista de objetivos?
“Los centros de datos son objetivos secundarios, justo después de los sitios militares evidentes”, dijo a Forbes Matt McCrann, antiguo ejecutivo de la empresa de defensa contra drones DroneShield, con experiencia en Estados Unidos y Oriente Medio. En el caso iraní, la distancia tampoco sirvió de protección: Irán golpeó objetivos situados a unos 11.000 kilómetros. “Los ataques demostraron que la distancia física de un escenario de conflicto ya no es garantía de no recibir los impactos de la guerra”, asegura Tomáš Foltýn, analista de ESET.
Estas instalaciones funcionan como las tripas de la nube: naves industriales de última generación repletas de racks de servidores, ordenadores del tamaño de un armario donde se ejecutan programas en remoto —desde el streaming hasta un editor de textos— y se almacenan archivos que el usuario guarda online. Si no existieran, cada aplicación tendría que alojarse en el dispositivo, algo imposible en un móvil. A esa función se ha sumado una tercera: entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial, lo que exige microprocesadores más potentes y más consumo energético. Sobre ese terreno trabaja, por ejemplo, un análisis que atribuyó a la IA el 97% de las ventas de un superventas editorial.
¿Por qué son caros y atractivos como blanco?
Al ser instalaciones intensivas en alta tecnología y necesitar un suministro ininterrumpido de energía, los centros de datos están entre las infraestructuras más costosas que existen. “Atacarlos tiene mucho sentido desde el punto de vista militar iraní. Son inversiones milmillonarias que surgen de la visita de Trump al principio de su mandato y que van asociadas a otros negocios personales de Trump y su familia en la región”, señala el coronel Ángel Gómez de Ágreda, autor de ‘Un mundo falaz. El nuevo orden global en la era de los algoritmos y la manipulación’. Gómez de Ágreda coincide en que los centros de datos figuran ya entre los objetivos militares: “Se puede argumentar, además, que los centros de datos son objetivos legítimos (no civiles), ya que proporcionan apoyo a operaciones militares”, añade.
El académico Eliezer Yudkowsky, preocupado por que los sistemas de IA puedan rebelarse contra la humanidad, ha sugerido la opción de “destruir con un ataque aéreo los centros de datos” de los países que no limiten la potencia de cálculo de esos programas.
Preguntas frecuentes
¿Qué centros de datos ha atacado Ucrania con drones?
Tres grandes centros de datos de Yandex situados a las afueras de Moscú. Yandex Taxi y Yandex Pay dejaron de funcionar temporalmente.
¿Qué ocurrió en los centros de datos de AWS atacados por Irán?
El 28 de febrero, drones iraníes destruyeron tres instalaciones comerciales de AWS en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, con interrupciones en la nube de la región y en los sistemas de pago del Golfo Pérsico, y pérdida permanente de parte de los datos almacenados.
¿Por qué son objetivos militares los centros de datos?
Porque son infraestructuras caras, con suministro energético continuo, que ejecutan y almacenan servicios de los que dependen empresas y administraciones. El coronel Ángel Gómez de Ágreda sostiene que pueden considerarse objetivos legítimos por su apoyo a operaciones militares.
¿Se pueden recuperar los datos perdidos en un ataque así?
En el caso de los tres centros de datos de AWS en Oriente Medio, parte de la información almacenada se destruyó de forma permanente. No está claro que haya ocurrido lo mismo con los centros de datos rusos.
Con información de feeds.elpais.com.
Imagen de referencia, no corresponde a los hechos narrados. Business Technology — Maliha Mannan / Wikimedia Commons (CC0 1.0)












